Derechos asertivos: qué son y cómo aplicarlos para mejorar tus relaciones

¿Qué son los derechos asertivos?

Los derechos asertivos son principios básicos que todas las personas tenemos en nuestras relaciones con los demás. Nos ayudan a expresar lo que pensamos, sentimos y necesitamos sin sentirnos culpables, respetando al mismo tiempo a la otra persona. Muchas veces no los utilizamos porque aparecen pensamientos como: “voy a molestar”, “no debería decir esto” o “es mejor callarme”. Esto hace que actuemos desde la evitación o el miedo, en lugar de desde la elección.

¿Por qué son importantes?

Conocer tus derechos asertivos no significa imponerte ni tener siempre la razón, sino poder poner límites, expresar necesidades, tomar decisiones propias y responsabilizarte de cómo te comunicas. Cuando no los tienes presentes, es más fácil caer en estilos de comunicación pasivos o pasivo-agresivos.

Principales derechos asertivos

Estos son algunos de los más importantes:

  1. Derecho a decir “no”.

  2. Derecho a expresar lo que sientes o piensas. Tus emociones son válidas, aunque a la otra persona no le gusten.

  3. Derecho a cambiar o cambiar de opinión.

  4. Derecho a cometer errores. Siendo responsables pero sin castigarnos.

  5. Derecho a no justificarte constantemente. Puedes tomar decisiones sin tener que dar explicaciones largas (por ejemplo: “prefiero no hacerlo”).

  6. Derecho a no agradar a todo el mundo. No todo el mundo va a estar de acuerdo contigo, y eso es normal.

  7. Derecho a pedir lo que necesitas. Otra cosa distinta es que la otra persona acepte o no.

  8. Derecho a tomarte tu tiempo para decidir. No tienes que responder inmediatamente.

  9. Derecho a decir “no lo sé” o “no lo entiendo”.

  10. Derecho a ser tratado/a con respeto y dignidad.

  11. Derecho a ser escuchado/a y tomado/a en serio.

  12. Derecho a defender tus derechos.

  13. Derecho a comportarte siguiendo tus deseos, siempre que no se vulneren los derechos de las demás personas.

  14. Derecho a establecer tus prioridades y tomar tus propias decisiones.

  15. Derecho a pedir información y ser informado/a.

  16. Derecho a obtener aquello por lo que pagaste.

  17. Derecho a decidir no ser asertivo/a.

  18. Derecho a ser independiente.

  19. Derecho a tener éxito.

  20. Derecho a gozar y disfrutar.

  21. Derecho a tu descanso o aislamiento.

  22. Derecho a no ser perfecto/a.

¿Qué pasa cuando no respetas tus derechos?

Cuando no ejerces tus derechos asertivos, es frecuente que aparezcan frustración, acumulación de malestar, dificultad para poner límites o relaciones desequilibradas. Muchas veces esto está relacionado con la evitación emocional (intentar no sentir incomodidad en el momento, pero generarla después). Si crees que este puede ser tu caso, la terapia puede ayudarte a ser más consciente de tus derechos y a comunicarte de manera más saludable.

Anterior
Anterior

Cómo gestionar los celos

Siguiente
Siguiente

Qué es la asertividad: estilos de comunicación y cómo mejorar tus relaciones